Queridas Familias del Colegio San José, reciban un cordial saludo de mi parte.

Lo que vivimos es un momento de suma incertidumbre. Ningún actor de esta situación tiene claridad sobre los días futuros. Cada día trae situaciones que modifican las estrategias de quienes tenemos el liderazgo de afrontar esta crisis por COVID 19 en diferentes escenarios de la vida de las personas. Dada la complejidad de este momento, necesitamos habilidades emocionales que nos permitan superar esta emergencia de la mejor manera. 

Ya cercanos al final del año escolar 2019 – 2020, es normal que padres de familia y estudiantes se pregunten cómo estamos pensando el próximo año. A partir de hoy viernes, empezamos a informar con una serie de newsletters cómo sería en el Colegio el manejo de las actividades de fin de año y la planeación del próximo.

Para ello hemos venido trabajando como Comunidad Educativa junto a varios actores como, Consejo de Padres, ASOFAMILIA San José y profesores, desde hace más de un mes en posibles escenarios para hacer frente a esta situación en el ambiente escolar, teniendo en cuenta cómo va desarrollándose la Pandemia. 

Dichos posibles escenarios son solo suposiciones de cómo podríamos afrontar la crisis del virus; por ello, no fue posible socializarlo a la comunidad en general en días anteriores. El modelo que decidamos manejar ante la crisis tiene que estar en el marco de los decretos y protocolos que los gobiernos nacional y local expidan.

Aunque nada está decidido, vemos pertinente hacerlo para atender la ansiedad que esta situación de incertidumbre nos trae a cada miembro de la Comunidad Educativa.

El tema económico es sensible en este momento. Las familias nos piden descuentos dado que la situación económica es crítica y difícil para todos. Tenemos una política de incentivos establecida (Pronto Pago) que no nos permite crear más descuentos adicionales.

Debemos planear un colegio con gastos nuevos y planes estratégicos que permitan distribuir de una mejor manera los recursos financieros, físicos y humanos. Les voy a mencionar algunos temas:

  1. Medidas de Bioseguridad 
    Además de los gastos ya conocidos por la robusta infraestructura física que tenemos (la cual tenemos que mantener aunque no tengamos clases y presencia de los estudiantes), debemos hacer inversión en recursos para atender la seguridad sanitaria de los estudiantes y empleados una vez regresemos a clases:
    Tecnología para detección de temperatura corporal, insumos adicionales en cada espacio escolar para la limpieza personal de estudiantes y personal en general.
    Las familias nos van a requerir –con toda la razón- que las normas de bioseguridad se manejen con estándares de seguridad mundiales para garantizar la buena salud de todos los miembros de la comunidad.

 

  1. Modelo Tecnológico
    Debemos ampliarlo y adaptarlo a las nuevas realidades. Hoy, los equipos de estudio que están diseñando el regreso a la vida escolar presencial (a nivel mundial y nacional) nos hablan de una nueva distribución de horarios y jornada escolar. Es posible que manejemos un colegio semi-presencial por unos meses o todo el año.
    Desde el Colegio estamos pensando en posibles inversiones por salón de dos millones de pesos. Esto con el fin de dotar todos nuestros salones y tener clases con el 50% del salón en el Colegio, y la otra mitad, al mismo tiempo en su casa asistiendo a la clase.
    Esto implicaría, sin dudar, ampliar nuestra conectividad actual, tema que se encuentra en estudio financiero y pedagógico. Además, debemos invertir en formación de docentes respecto a las TICs.

 

  1. Estrategias Pedagógicas
    En los grados inferiores, como por ejemplo Ciclos I y II, se está pensando en un kit físico para cada estudiante; el cual irá robusto el primer mes, pues incluirá material y útiles de trabajo para la casa.
    El kit se nutrirá de material cada mes y llegará a la casa del estudiante; o dependiendo del modelo que se opte, se renovará en los momentos en que el estudiante asista al Colegio.
    Esta posibilidad de colegio semi-presencial en Ciclo I se plantea por un tiempo personal (uno a uno), Estudiante – Profesor. Ello implicaría un diseño de jornada escolar muy especial.
    En Ciclo II puede manejarse ya un poco diferente por las edades e ir subiendo la presencia de los estudiantes en el salón. Junto a estas estrategias mantendremos el componente virtual, de manera proporcionada a la edad. 

Esos tres aspectos anteriores son cruciales para planear un próximo año escolar en las condiciones actuales, y medidas de bioseguridad requeridas por el Gobierno Nacional en instituciones educativas. Pero nuestro Colegio tiene una realidad financiera que responde a la cultura financiera de la Ciudad y políticas propias de un colegio de la Compañía de Jesús. Algunos aspectos que nos pueden ilustrar al respecto son:

  1. Tenemos una cartera (vencida) de 360 días con corte previo al COVID 19 de $1.170.000.000 millones de pesos, y una cartera (vencida) en cobro jurídico (de más de 360 días) en $1.100.000.000 millones de pesos, es decir que entre las dos tenemos más de $2.200.000.000 millones de pesos.
  2. Nuestra contratación de profesores es en un 85% a 12 meses. El 15% restante es a 11 meses.
  3. Solo recibimos pensión a 10 meses y matrícula.
  4. Ampliar los prontos pagos por el mes completo (los dos últimos meses) nos obligó a tener (este año) un menor ingreso, representado por más de $400.000.000 millones de pesos. Esta reducción de ingresos se logró compensar con la cancelación de inversiones en infraestructura y las negociaciones de contratos con los proveedores.

Para un colegio las familias son lo más importante y fundamental, pues son el sostén. Soy el principal interesado en que las familias continúen en nuestro Colegio y puedan superar las dificultades financieras. Las directivas estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para lograrlo. Creamos las estrategias financieras que estén dentro de nuestras posibilidades económicas con el fin de retener el mayor número de familias que pasen por dificultades financieras en sus casas.

Los costos educativos están pensados para una calidad de la operatividad escolar óptima, y el proceso de enseñanza-aprendizaje se preserve –esto en medio de una crisis moderada-. Si las cosas se agudizan y nos toca implementar un modelo de colegio en casa 100%, sin duda alguna ajustaremos nuestras finanzas para que dineros no gastados en inversiones mencionadas arriba, o gastos como servicios públicos se trasladen como notas de crédito a las pensiones de nuestras familias. Todo esto que pueda expresarles aquí, y muchas otras innovadoras ideas que desarrollaremos en los próximos días y meses, son solo escenarios muy volátiles que desafortunadamente no podemos dar como ciertos. El desafío es planear en la incertidumbre.

Espero que todos en casa se encuentren gozando de una muy buena salud, y sigan tomando las medidas necesarias para afrontar esta situación de emergencia sanitaria mundial.  

¡Mis bendiciones para todos en sus hogares!

 

 

 

 

Benhur Navarro Abril, S.J.

Rector